¿Cómo se vence la lujuria? ¿Sabes “cómo” hacerlo?
“…que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia…”
Pablo describió la necesidad urgente de “saber cómo” con estas palabras: “pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios” (1 Tesalonicenses 4:3-5).
Para ayudarte a comprender este “saber cómo”, voy a tomar como base un modelo llamado VIM, que fue explicado por Dallas Willard en su profundo libro —Renovación del Corazón—. VIM representa tres elementos esenciales necesarios para lograr un cambio en nuestras vidas:
• Visión clara de dónde queremos estar,
• Intención firme de lograrlo, y
• Medios adecuados para alcanzarlo.
Entender y aplicar estos tres elementos te permitirá vencer la lujuria y establecer la pureza sexual en tu vida.
El primer elemento —tener la visión correcta— es el más crítico de los tres. A menos que tengas una idea clara (visión) de cómo se ve el vencer la lujuria, nunca llegarás allí.
Aquí está la visión que recomiendo para vencer la lujuria:
Estás venciendo la lujuria cuando ya no habita en ti como un pecado habitual y dominante en tu vida.
Al adoptar esta visión, ten en cuenta lo siguiente:
1. No confundas esta visión con la idea falsa de buscar la perfección sin pecado. Continuaremos pecando. De hecho, cuanto más crecemos en piedad, más conscientes somos de nuestras debilidades, deficiencias y pecados.
2. La lujuria no es lo mismo que tener deseos sexuales o pensamientos desordenados. Estos continuarán y no son pecado. El pecado ocurre cuando utilizamos esos deseos y pensamientos para cometer adulterio en el corazón.
3. Permitir que el pecado de la lujuria se establezca en ti es un problema grave pero solucionable. No lo minimices. Si estás abrumado por la lujuria, necesitas actuar de inmediato.
4. Esta es una visión muy práctica y alcanzable para todo creyente. Forma parte de tu vida en Cristo y del estilo de vida que se espera de ti cuando Dios habita en ti.
5. No te conformes con una visión menor —como dejar la pornografía. Cualquier visión que solo ataque los síntomas es inaceptable y queda corta de lo que Dios quiere para ti.
¿Eres escéptico respecto a esta visión? Como muchos, esto puede deberse a que has adoptado la visión del mundo, que se burla y minimiza la idea del adulterio en el corazón. Cuando adoptas la visión de vencer la lujuria, estás afirmando que es posible obedecer a Jesús. Estás reconociendo que el adulterio en el corazón es pecaminoso y evitable. Lee más aquí si esto aún no está claro para ti.
Lo que hace que esta visión sea tan maravillosa y emocionante es que se alinea completamente con:
1. La Escritura,
2. La voluntad de Dios para ti, y
3. Lo que tu espíritu realmente anhela.
Tu alma se deleitará en esto. Dios te ayudará a lograrlo. Pondrá una sonrisa en tu rostro. Eliminar el pecado que hoy te domina hará que la comunión con tu Salvador sea algo natural y tu amor por Él crecerá exponencialmente.
¿Lo crees? ¿Has adoptado esta visión?
La próxima semana: Cómo vencer la lujuria – Parte 2: Intención







